(Por Néstor Llidó) Como una contradicción al refrán popular, Alejandro Alperín pudo salir «a flote» cuando más tiempo permaneció «hundido», ya que afectado por la
(Por Néstor Llidó) Como una contradicción al refrán popular, Alejandro Alperín pudo salir «a flote» cuando más tiempo permaneció «hundido», ya que afectado por la