Nunca me imaginé que eran jugadores de fútbol», la insólita defensa de uno de los policías del caso Lucas

Gabriel Isassi se largó a llorar durante la indagatoria y no respondió preguntas. Aseguró que cumplían una orden judicial.

Terminó la declaración indagatoria de Isassi, uno de los policías de la Ciudad involucrado en el crimen de Lucas González, un jugador de fútbol de 17 años baleado dos veces en la cara luego de comprar un jugo.

Contradiciéndose con el primer informe y con el audio enviado a uno de sus colegas, el policía aseguró que la brigada cumplía con «una orden judicial» en una causa de narcotráfico y que el auto donde se desplazaba Lucas era «compatible» con un auto que buscaban.

En ese sentido, aseguró además que encendieron las sirenas en dos ocasiones pero la Surán no obedeció, luego le cortaron el paso y posteriormente, identificados con chalecos, dieron la voz de alto.

En la indagatoria lloró dos veces y se negó a responder las preguntas de los fiscales, aseguró tener miedo y pidió ser transferido a otro centro de detención ya que está con presos comunes que lo identificaron rápidamente.

Sin embargo, los testigos no acreditaron que los policías hayan dado la voz de alto, ni hayan encendido las sirenas. En el primer informe que dieron los oficiales, dijeron que estaban en esa zona en un operativo «contra las entraderas», en ese mismo audio tampoco aclararon que hayan encendido las sirenas, ni hayan dado la voz de alto.

El segundo en declarar fue el oficial José Nievas quien relató lo mismo con la diferencia que reconoció haber disparado varias veces contra el auto.

Los tres oficiales de la Ciudad enfrentan una pena de cadena perpetua ya que se trata de un homicidio doblemente agravado por usar armas de fuego y ser funcionarios públicos. Además se les imputa homicidio en grado de tentativa de los amigos y privación ilegítima de la libertad.

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