El acto de egreso y juramento de 1.547 oficiales de la Policía bonaerense, encabezado este martes por Axel Kicillof en la Escuela Juan Vucetich, quedó atravesado por un fuerte clima de tensión. Durante el discurso oficial, el gobernador fue interrumpido por silbidos, gritos e insultos lanzados desde el sector donde se encontraban algunos de los familiares que pudieron ingresar a presenciar la actividad.
Según se pudo ver en distintos videos que circularon tras la ceremonia, las protestas también alcanzaron al ministro de Seguridad, Javier Alonso, y estuvieron ligadas a reclamos salariales y a las condiciones laborales dentro de la fuerza. El momento de mayor incomodidad se produjo cuando Kicillof hablaba sobre la necesidad de recuperar el prestigio de la Policía bonaerense, instante en el que desde el público se escucharon reproches y pedidos de aumento de sueldo.
Pese a ese episodio, el gobernador continuó con su intervención y destacó la incorporación de los nuevos efectivos, al asegurar que formarán parte del despliegue de seguridad en distintos puntos de la provincia para reforzar la prevención del delito y el cuidado de la población.
Durante la jornada también se realizó una exhibición de distintas divisiones policiales, entre ellas el Grupo de Prevención Motorizado, Infantería, brigadas forestales y bomberos, además de un despliegue con helicópteros, caballería, canes y otros recursos recientemente sumados a la fuerza.
Por su parte, Alonso resaltó el nivel de profesionalización alcanzado por la Policía provincial y remarcó el trabajo coordinado con los municipios y la Justicia. A su vez, reclamó una mayor intervención del Gobierno nacional en la lucha contra el narcotráfico.
La actividad contó además con la presencia de funcionarios provinciales, autoridades policiales y dirigentes invitados, en una ceremonia que terminó marcada por los cuestionamientos surgidos en pleno discurso oficial.
