
Una escena de extrema tensión se vivió este lunes por la tarde en la estación de Temperley, donde un hombre armado retuvo a una pasajera dentro de una formación de la línea Roca y obligó a montar un amplio operativo de seguridad que paralizó varios ramales durante más de una hora. El episodio comenzó a las 15.11 en el tren 3210, ubicado en el andén 2, y terminó cerca de las 16.20, cuando el agresor finalmente depuso su actitud y quedó detenido.
Durante esos minutos, efectivos de la Policía Federal, la Policía Bonaerense y personal ferroviario evacuaron a los pasajeros, rodearon la formación y negociaron con el atacante para lograr la liberación de la mujer. Como consecuencia del operativo, los servicios hacia Alejandro Korn, Ezeiza y Bosques vía Temperley sufrieron interrupciones y demoras, con miles de usuarios afectados en plena tarde.
Tras la detención, las autoridades identificaron al acusado como Jorge Daniel Nicolini, de 50 años. En su poder hallaron un revólver calibre .22 y una granada de mano. Sin embargo, una de las precisiones que surgió después del procedimiento fue que el artefacto explosivo no estaba en condiciones de ser activado, ya que, según fuentes policiales citadas por La Nación, le faltaba el tren de ignición, es decir, el mecanismo necesario para detonar la carga.
Sobre el motivo del hecho, lo confirmado por las fuentes principales es que el hombre se negó a ser identificado por personal policial, se atrincheró en el último vagón y desde allí tomó de rehén a la pasajera.
Ahora bien, respecto de por qué ocurrió, empezaron a circular versiones periodísticas que indican que el implicado habría actuado mientras intentaba escapar de un hecho previo. Ámbito publicó que testigos señalaron que el sospechoso habría sido perseguido tras un presunto robo en un comercio de la zona, mientras que otros medios locales también mencionaron esa hipótesis. De todos modos, esa explicación no aparece confirmada de manera contundente en los reportes oficiales más sólidos que se difundieron hasta ahora, por lo que conviene presentarla como una línea todavía no esclarecida del todo y no como un hecho cerrado.
Con la mujer ya fuera de peligro, el agresor permaneció unos minutos más dentro de la formación hasta que se entregó. Recién después de eso comenzó la normalización paulatina del servicio ferroviario en los ramales afectados.
