Un joven de nacionalidad boliviana fue interceptado en la terminal de ómnibus de Liniers cuando estaba por abordar un micro de larga distancia con destino al norte del país. Durante un control de rutina, el personal de seguridad detectó irregularidades en su equipaje y decidió someterlo a una revisión más exhaustiva.


Fue entonces cuando, a través de un escáner de rayos X, descubrieron que en una conservadora portátil transportaba una importante suma de dinero en efectivo. Los billetes estaban distribuidos en fajos y escondidos entre botellas de gaseosa y agua, en un intento de pasar desapercibidos.
El joven, de 23 años, fue identificado en el lugar y quedó a disposición de la Justicia, acusado en una causa por presunto lavado de activos. En total, las autoridades secuestraron 175.700 dólares, además de dos teléfonos celulares, la conservadora utilizada para el traslado y documentación que será analizada en el marco de la investigación.
El procedimiento fue llevado adelante por la Policía Federal, que continúa trabajando para determinar el origen del dinero y si existen otras personas involucradas en la maniobra.
